Dividida en tres niveles de enseñanza
desde principiantes hasta avanzados, el objetivo es formar futuros
músicos que, desde la ejecución de su instrumento
tengan un panorama amplio del blues en todas sus acepciones:
la historia, la estilística la teórica y la humana.
No es la intención que los alumnos egresen con un título
que los "habilite a ser bluseros (sic)"
es simplemente un periodo en su formación como músicos
en el que se pretende que el alumno adquiera conceptos distintos,
desde una concepción a los que habitualmente, el distorsionado
mercado local, ofrece sobre el género.
La enseñanza de los instrumentos (guitarra
eléctrica y acústica, bajo y contrabajo, piano,
batería, armónica, saxo y canto) más las
materias de ensamble grupal, lenguaje musical e historia del
blues están dadas por docentes de larga trayectoria nacional
e internacional dentro del mundo del blues. Mauro Diana,
Gabriel Grätzer, Gabriel Cabiaglia, Adrián Jiménez,
Daniel Raffo, Matías Cipilliano, Adriana Mercurio, Nicolás
Rafetta, Soledad Crespo, Patricio Raffo, Diego Galiñares,
Pablo Castell y Joaquín Lascano tienen a su
cargo esta tarea.
Los alumnos cursan cinco horas y media semanales
y cuentan además con talleres, clínicas, descuentos
a recitales de blues y varios beneficios.
Los más de 300 alumnos que cursaron desde
el primer ciclo lectivo a la fecha, la inserción de muchos
de ellos en el mercado del blues y la proliferación de
producciones artisticas ratifican el nivel pedagógico
y sus resultados.